Una seriación de textiles triangulares, sometidos a tracción por sus vértices, interviene el espacio al ser guiada por tres directrices parabólicas. En su tránsito de un tiempo a otro, la materia se transforma para invitar a un diálogo con quienes habitan entre las dobles alturas, los balconeos, el espacio urbano y la historia contemporánea.
La obra se revela en el recorrido. Se la descubre valiéndose de los desplazamientos, de las situaciones de tránsito.
La intervención dialoga con el espacio interior y exterior a través de las vidrieras y las carpinterías metálicas.
La vinculación con el Hall AB es directa. El textil se tensa y, a partir de esa condición, se estructura la forma.